El Mahāyāna (del sánscrito mahāyāna, «Gran Vehículo») es una de las principales ramas del budismo. Se caracteriza por una visión amplia e inclusiva del despertar (iluminación), así como por una gran diversidad de textos, doctrinas y prácticas. En la actualidad, es la rama del budismo con mayor número de seguidores en el mundo, especialmente en Asia oriental, donde ha marcado profundamente la vida religiosa de países como China, Japón, Corea, Vietnam y Tíbet.
El Mahāyāna surgió de manera gradual a partir de los primeros siglos de nuestra era en el norte de la India. No apareció como una ruptura radical con las formas más antiguas del budismo, sino como un movimiento de renovación interna basado en nuevas interpretaciones doctrinales y espirituales. Durante varios siglos, monjes y comunidades con sensibilidades diferentes convivieron dentro de los mismos monasterios, compartiendo la disciplina monástica y las prácticas fundamentales, aunque desarrollando orientaciones distintas.
La diferencia más importante entre el Mahāyāna y otras tradiciones budistas, especialmente el Theravāda*, radica en el ideal espiritual que propone. Mientras que el Theravāda considera como modelo al arhat —el practicante que alcanza la iluminación mediante su propio esfuerzo y se libera definitivamente del ciclo de los renacimientos—, el Mahāyāna sitúa en el centro de su enseñanza la figura del bodhisattva: un ser que ha emprendido el camino hacia la iluminación, pero que decide posponer su liberación definitiva para ayudar a todos los seres sensibles a alcanzar también el despertar. Por ello, la compasión ocupa un lugar tan importante como la sabiduría.
Desde el punto de vista doctrinal, el Mahāyāna reconoce un amplio conjunto de textos sagrados, conocidos como los sutras del Mahāyāna, que se añaden a las enseñanzas budistas más antiguas. Estos textos desarrollan reflexiones sobre la vacuidad (śūnyatā), es decir, la ausencia de existencia independiente y permanente de todas las cosas; sobre la naturaleza de la iluminación; y sobre la posibilidad de que todos los seres puedan convertirse en budas. También presentan una cosmología más rica, poblada por numerosos budas y bodhisattvas que sirven de inspiración y apoyo espiritual para los practicantes.
En la actualidad, el Mahāyāna está presente en una amplia región geográfica. Es la forma predominante del budismo en China, Japón, Corea y Vietnam, y constituye también la base doctrinal del budismo tibetano, donde se combina con prácticas específicas del Vajrayāna o budismo tántrico. El tantrismo budista utiliza rituales, recitación de fórmulas sagradas (mantras), visualizaciones, símbolos e iniciaciones con el objetivo de acelerar el camino hacia la iluminación.
Fuera de Asia, el Mahāyāna se ha establecido de forma duradera en Europa y América, donde atrae tanto a comunidades de origen asiático como a personas interesadas en su mensaje universalista y en su ética de la compasión.
Esta diversidad se refleja en las numerosas escuelas que forman parte del Mahāyāna. El Zen (o Chan, en China) pone el acento en la meditación y en la experiencia directa del despertar. Las tradiciones de la Tierra Pura destacan la devoción al buda Amitābha y la esperanza de renacer en una tierra pura favorable para alcanzar la iluminación. Las escuelas Tiantai (China) y Tendai (Japón) desarrollaron una síntesis sistemática de las enseñanzas budistas en torno a determinados sutras fundamentales. La escuela Nichiren considera que el Sutra del Loto es la enseñanza suprema del Buda. Por su parte, el Vajrayāna, a menudo considerado una forma particular del Mahāyāna, emplea prácticas esotéricas y rituales destinados a favorecer una transformación espiritual más rápida.
Más que una escuela única y homogénea, el Mahāyāna constituye una gran familia de tradiciones budistas, caracterizada por una notable capacidad de adaptación a distintas culturas y por una aspiración espiritual claramente definida: hacer de la iluminación no un objetivo reservado a unos pocos, sino una posibilidad abierta a todos los seres.
* Theravāda (del pali thera, «anciano», y vāda, «doctrina») es una de las ramas más antiguas del budismo que siguen existiendo en la actualidad. Se considera heredera de las enseñanzas de los «ancianos», es decir, de las primeras comunidades monásticas surgidas tras la muerte del Buda histórico, Siddhartha Gautama, en el siglo V a. C. El Theravāda se basa principalmente en el Canon Pali, la colección completa más antigua de textos budistas conservada, y pone el acento en una práctica rigurosa de la disciplina monástica, la meditación y el estudio. Su ideal espiritual es el arhat, el practicante que alcanza la iluminación mediante el esfuerzo personal y se libera del ciclo de los renacimientos. En la actualidad, el Theravāda es la forma predominante del budismo en Sri Lanka, Tailandia, Myanmar (Birmania), Camboya y Laos, y suele asociarse a un enfoque sobrio, analítico y centrado en la experiencia directa de la impermanencia y del sufrimiento.
