El papa León XIV publicó el 25 de mayo su primera encíclica, Magnifica Humanitas («Magnífica Humanidad»), un texto ampliamente dedicado a los desafíos de la inteligencia artificial, la dignidad humana y las transformaciones sociales provocadas por las nuevas tecnologías. Presentado en el Vaticano durante un evento excepcional en el que participó el propio pontífice, el documento marca una etapa importante del inicio de su pontificado y se inscribe explícitamente en la herencia de Rerum Novarum, la encíclica social publicada en 1891 por León XIII.
El texto, firmado el 15 de mayo, día del 135.º aniversario de Rerum Novarum, busca responder a lo que el Vaticano describe como una nueva revolución industrial, esta vez vinculada a la inteligencia artificial y a las tecnologías digitales. Desde su elección en 2025, León XIV ya había multiplicado las referencias a la necesidad de proteger «a la persona humana» frente a las transformaciones tecnológicas contemporáneas.
En Magnifica Humanitas, el Papa afirma que la inteligencia artificial constituye uno de los grandes desafíos morales del siglo XXI. El documento critica la concentración del poder tecnológico en manos de un pequeño número de empresas privadas y advierte sobre una lógica en la que la rentabilidad, la vigilancia y la eficiencia podrían prevalecer sobre la dignidad humana.
La encíclica aborda varios ámbitos específicos. Se ocupa, en particular, del trabajo, al subrayar los riesgos de un reemplazo masivo del empleo humano por sistemas automatizados. León XIV insiste en que la economía debe permanecer al servicio del ser humano y no a la inversa. Asimismo, exhorta a los gobiernos a establecer marcos jurídicos y éticos sólidos para regular el desarrollo de la inteligencia artificial.
El texto también dedica varios pasajes a los usos militares de la IA. El Papa critica el desarrollo de armas autónomas y menciona el riesgo de una «normalización de la guerra» a través de las tecnologías digitales. Según diversos análisis publicados tras la presentación del documento, León XIV considera que las doctrinas clásicas de la «guerra justa» son cada vez más difíciles de aplicar en un contexto en el que las decisiones letales pueden ser delegadas en sistemas automatizados.
Otro tema central del documento es la cuestión de la verdad y la información. La encíclica advierte sobre los peligros de la desinformación generada por la inteligencia artificial y los efectos de las plataformas digitales sobre las democracias contemporáneas. El Papa llama a preservar la capacidad humana de discernimiento crítico frente a los contenidos automatizados y las manipulaciones algorítmicas.
El medio ambiente también ocupa un lugar importante en el texto. León XIV se refiere al impacto ecológico de las infraestructuras digitales, especialmente de los centros de datos necesarios para el funcionamiento de los modelos de inteligencia artificial. Asimismo, pide un desarrollo tecnológico compatible con las exigencias ecológicas y sociales ya planteadas por su predecesor Francisco en Laudato si’.
Uno de los pasajes más comentados de la encíclica se refiere a la historia de la esclavitud. León XIV formula lo que se presenta como la primera petición explícita de perdón de un Papa por el papel desempeñado por algunos documentos pontificios en la legitimación histórica de la esclavitud colonial. El texto menciona, en particular, las bulas del siglo XV que fueron utilizadas para justificar el sometimiento de poblaciones no cristianas.
Según varios analistas, esta dimensión histórica pretende establecer un paralelismo entre los errores del pasado de la Iglesia y los desafíos éticos actuales relacionados con la inteligencia artificial. El Papa subraya que los avances tecnológicos pueden conducir a nuevas formas de explotación humana cuando no están guiados por principios morales claros.
La publicación de Magnifica Humanitas confirma además la orientación social del nuevo pontificado. Desde los primeros días posteriores a su elección, León XIV había explicado que eligió su nombre en referencia a León XIII, considerado el fundador de la doctrina social moderna de la Iglesia católica. Varios observadores ven en esta encíclica un intento de trasladar los principios de Rerum Novarum a la realidad del mundo digital y de la inteligencia artificial.
El Vaticano optó además por una modalidad de presentación poco habitual para este documento. Durante el acto organizado en el Sínodo, el Papa apareció junto a líderes religiosos, académicos y representantes del sector tecnológico, entre ellos Christopher Olah, cofundador de la empresa estadounidense Anthropic. Esta participación refleja la voluntad expresada por la Santa Sede de abrir un diálogo directo con los actores del desarrollo de la inteligencia artificial.
