
En Cleveland, un programa musical dedicado a Jerusalén propone estos días una original iniciativa interreligiosa al reunir sobre un mismo escenario a artistas provenientes de tradiciones judías, musulmanas, cristianas y de otras culturas de Medio Oriente. El conjunto barroco estadounidense Apollo’s Fire presenta O Jerusalem! Crossroads of Three Faiths, una producción concebida como una exploración artística de las culturas espirituales que durante siglos convivieron y se entrelazaron en la Ciudad Santa.
Fundado en 1992 y dirigido por la clavecinista y directora de orquesta Jeannette Sorrell, Apollo’s Fire adquirió reconocimiento internacional por sus interpretaciones del repertorio barroco con instrumentos de época. Sin embargo, el proyecto presentado este año va mucho más allá del ámbito habitual de la música clásica: se trata de un programa concebido explícitamente como un encuentro entre tradiciones religiosas y culturales.
El concierto reúne a veintiséis artistas de origen judío, palestino, musulmán y cristiano. Juntos interpretan un repertorio que atraviesa varios siglos y diversas tradiciones musicales del Mediterráneo y de Medio Oriente. Los propios instrumentos reflejan esa diversidad: oud, tiorba, arpa medieval, cítara, flautas orientales, percusión y cuerdas europeas conviven sobre el escenario para crear un paisaje sonoro deliberadamente híbrido.
El programa está construido como un recorrido simbólico por los cuatro barrios históricos de la Ciudad Vieja de Jerusalén —el judío, el cristiano, el musulmán y el armenio—, cada uno representativo de una tradición cultural y espiritual particular. A lo largo del concierto, las distintas obras ponen de manifiesto las influencias mutuas entre esas culturas. Una oración del Shabat puede dar paso a una balada sefardí, mientras una canción de amor árabe clásica se entrelaza con composiciones del repertorio barroco europeo.
Mediante esta combinación deliberada de estilos, los organizadores buscan recordar que las tradiciones religiosas de Medio Oriente nunca evolucionaron de forma aislada. Los intercambios culturales, las migraciones y el contacto entre pueblos dieron origen a formas musicales en las que confluyen influencias judías, cristianas y musulmanas. El programa establece incluso un diálogo entre obras del compositor italiano Claudio Monteverdi y tradiciones musicales del Cercano Oriente, resaltando sorprendentes afinidades entre universos aparentemente distantes.
La producción no es completamente nueva. O Jerusalem! ya fue presentada en importantes ciudades como Nueva York y Chicago, y ahora regresa en una versión renovada para el público de la región de Cleveland. Según sus organizadores, esta nueva gira adquiere una relevancia especial en el actual contexto internacional, marcado por las tensiones en Medio Oriente.
Las presentaciones se desarrollan entre el 9 y el 11 de abril de 2026 en distintos espacios de Ohio, entre ellos una iglesia protestante, el Museo de Arte de Cleveland y una sinagoga reformista. La elección de estos lugares también responde a la voluntad de tender puentes simbólicos entre diferentes tradiciones religiosas.
Además de los conciertos, el programa incluye encuentros con los músicos antes de algunas funciones. Estas conversaciones permiten al público conocer mejor las tradiciones musicales representadas, así como las experiencias personales de los artistas que participan en esta colaboración intercultural.
El proyecto forma parte de una línea artística que Jeannette Sorrell desarrolla desde hace varios años: utilizar la música antigua y tradicional para narrar historias culturales y espirituales. Para el conjunto, la música se convierte así en un medio para poner de relieve las raíces compartidas y los intercambios históricos entre distintas civilizaciones.
En ese sentido, O Jerusalem! no se presenta únicamente como un concierto, sino también como un relato musical. Las distintas piezas están organizadas para construir una progresión dramática que va desde la oración y la contemplación hasta momentos de celebración inspirados en las tradiciones populares. Los organizadores describen ese recorrido como una celebración final de la humanidad compartida que se expresa en las culturas de Medio Oriente.
La iniciativa ilustra, además, una tendencia cada vez más visible en el mundo de las artes: utilizar proyectos culturales como herramientas para fomentar el diálogo interreligioso e intercultural. En este caso, el encuentro no se produce en un ámbito teológico o diplomático, sino en el espacio artístico, donde la música actúa como un lenguaje común capaz de acercar tradiciones diferentes.
Para los organizadores y los músicos participantes, la propuesta parte de una convicción sencilla: la cultura puede tender puentes allí donde los discursos políticos o religiosos encuentran dificultades. Al reunir sobre un mismo escenario a intérpretes de comunidades diversas alrededor de un patrimonio musical compartido, el programa recuerda que los intercambios culturales existían mucho antes que las divisiones contemporáneas.
Tras las presentaciones en Ohio, O Jerusalem! Crossroads of Three Faiths continuará su gira por otras ciudades de Estados Unidos y del exterior, entre ellas Nueva York, Chicago, Londres y otras grandes capitales culturales.
