La palabra dharma proviene del sánscrito y ocupa un lugar central en varias religiones originarias de la India, como el hinduismo, el budismo, el jainismo y el sijismo. Suele traducirse como «ley», «deber», «norma» u «orden», aunque ninguna de estas palabras refleja plenamente su significado. El dharma designa tanto el principio que sostiene el orden del universo como aquello que es justo y el modo correcto de actuar según la naturaleza y las circunstancias de cada persona.
En el hinduismo, el dharma se refiere al conjunto de deberes y comportamientos que permiten vivir de manera recta y contribuir a mantener la armonía social y cósmica. Depende de diversos factores, como la edad, la situación familiar, la profesión o las responsabilidades de cada individuo. Cumplir con el propio dharma significa actuar de forma justa y apropiada en la vida cotidiana, respetando los principios morales y religiosos.
En el budismo, el término dharma (o dhamma en pali) tiene un significado diferente. Designa principalmente las enseñanzas del Buda, la verdad sobre la existencia y el camino que conduce al fin del sufrimiento. Seguir el dharma significa comprender la realidad tal como es y desarrollar la sabiduría, la compasión y la libertad interior. En este contexto, el término también puede entenderse como el conocimiento del camino que conduce a la liberación espiritual.
En el jainismo, el dharma está relacionado con la conducta moral y espiritual que conduce a la liberación del alma. Incluye el respeto por la no violencia (ahimsa), la verdad, el autocontrol y la práctica de la austeridad.
En el sijismo, el dharam designa el orden moral y universal establecido por Dios. Se manifiesta en la justicia, la rectitud y el compromiso con la verdad y con los principios divinos, más que en un conjunto de obligaciones específicas.
El dharma no es una ley impuesta desde el exterior, sino una guía para actuar correctamente según el lugar que cada persona ocupa en el mundo y según su comprensión de la realidad. Se expresa tanto en los pequeños gestos cotidianos —como el respeto hacia los demás, la sinceridad o el cuidado de no causar daño— como en las decisiones más importantes de la vida.
En Occidente, la palabra dharma se utiliza a veces de forma imprecisa para referirse a «lo que es correcto» o a la «misión de vida» de una persona. Sin embargo, en las tradiciones religiosas de la India tiene un significado mucho más preciso, ligado a textos sagrados, prácticas religiosas y enseñanzas que varían según las escuelas y las épocas.
En resumen, el dharma es uno de los conceptos fundamentales de las religiones de la India. Representa el principio que guía la conducta humana, sostiene el orden del universo y orienta el camino espiritual. Es, al mismo tiempo, una forma de vivir en armonía con uno mismo, con los demás y con el cosmos, buscando la justicia, el equilibrio y la sabiduría, y un conocimiento profundo del orden espiritual de la realidad.
